(Recorte
de la agencia AP)
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NAPLES, Florida, EEUU (AP) - En un pequeño pueblo
costanero de España, el estudiante estadounidense Dennis Davis, de undécimo grado de la
secundaria en la ciudad de Naples, se ha convertido en toda una celebridad.
Y ni siquiera ha estado aquí nunca.
Cerca de Malpica, en una zona conocida como Costa da
Morte, Julián Otero Suárez, de 13 años, se enteró de los deportes favoritos de Dennis,
lo que le gusta y lo que le disgusta, dónde vive, cuando su padre, Desiderio Otero Pose, halló
una botella en la playa
con un mensaje del muchachito de la Florida.
Ahora, gracias a un artículo publicado en un
periódico español el 26 de agosto, todo el pueblo sabe más sobre el chico que vive a
6.500 kilómetros de distancia que éste sobre sus admiradores españoles.
A Dennis, de 16 años, le gustaría leer el
artículo en español que lo presentó del otro lado del Atlántico. Pero antes de poder
comprenderlo, el adolescente necesita completar el curso elemental de español en que se
inscribió este año.
"Me pareció curioso no haber estado nunca
allí y ver mi nombre en su periódico", comentó Dennis. "Es como que soy
famoso en otro país".
El proyecto "El mensaje
en una botella" fue
idea de una ex profesora de biología de la secundaria de Oak Ridge, Carie Jarnot.
Jarnot, que ahora enseña en North Naples, dijo que
ella y otro compañero, el profesor Scott Barham, crearon el proyecto para enseñar a los
estudiantes sobre la corriente del Golfo que pasa por la Florida, sube por el Océano
Atlántico y acaba en el Océano Artico.
En noviembre del 2003, Jarnot y Barham hicieron que
sus estudiantes llevaran a clases botellas de vidrio tapadas con corchos. En una cara del
papel los maestros escribieron una nota sobre sí mismos, con información para tomar
contacto con ellos. En el reverso, los estudiantes escribieron sobre sí, incluyendo su
edad, dónde iban a clases y cómo era su vida en Naples.
Los profesores enviaron las botellas a la
Administración Nacional Oceánica y Atmosférica en Miami, cuyos encargados las
embarcaron en una nave de investigación hasta el Golfo de México, a unos 150 kilómetros
de la costa de la Florida, donde las arrojaron al mar.
Jarnot dijo que ella y su compañero recibieron
docenas de respuestas de gente que halló algunas de las botellas, principalmente en las
Bahamas. Jarnot dijo que las botellas suelen ser arrastradas por las corrientes locales en
Bimini, Freeport, Gran Bahama y otras islas.
La botella de Dennis es la primera hallada del otro
lado del Atlántico.
"Pensé solamente que sería divertido",
comentó el muchacho. "Nunca pensé que nadie hallaría mi botella. Creí que se
hundiría al fondo del océano".
Su madre Cindy Davis dijo que la familia comentó el
proyecto escolar sólo una vez después del lanzamiento de la botella al mar.
"Una vez vimos esa película de Kevin Costner
'Mensaje en una botella' y nos preguntamos qué habría pasado con la botella de
Denny", dijo. "La próxima vez que salga en bote, creo que yo también pondré
un mensaje en una botella".
Dennis dijo que todavía no ha tomado contacto con
el chico español que tiene su mensaje porque, desde octavo grado, cambió su dirección
de correo electrónico. El padre de Dennis, que lleva el mismo nombre, dijo que enviará a
España el artículo del Daily News que publicó la historia, al igual que la familia de
Julián le envió al News el artículo publicado en España.
"Estoy muy orgulloso de que Dennis hiciera el
proyecto y que lograra ver sus resultados", dijo su padre. "Creo que es
magnífico que obtuviera respuesta, y creo que le debe a ese chico su propia
contestación".
Aunque los resultados del proyecto hicieron muy poco
por estimular el interés de Dennis en la biología, el muchacho dice que ha disfrutado de
sus quince minutos de fama.
"Esto es algo que siempre recordaré",
afirmó. "Siempre será un episodio que podré contar".
Información del Naples
Daily News
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