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_______________________________________________________ El descubrimiento del hipertexto en la década de los 60 puede considerarse como un acontecimiento de magnitud similar al pasaje de la lengua hablada a la lengua escrita, hace alrededor de cinco mil años. Se habla de "descubrimiento" y no de invención porque nuestro pensamiento produce fenómenos de tipo hipertextual en su funcionamiento y por ello este tipo de lenguaje estaba ya necesariamente implícito en el textual mucho antes de su concreción por medios físicos, como en Internet. Pero hagamos un breve repaso de la lingüística histórica para intentar reconstruir las diferentes etapas genéticas por las que ha pasado la evolución del discurso. 1. En primer lugar está lo que muchos lingüistas reconocen como antecesor de la palabra: el grito. Incluso desde el punto de vista filogenético, el grito humano parece conservarse como el eslabón anterior a la expresión articulada, que implica la utilización de un código. Los niños "hablan" (expresan cosas) antes de utilizar la palabra. A cada etapa le corresponde gráficamente una representación geométrica en el espacio y, por ende, una dimensión. El grito puede representarse por medio de un punto: no tiene antecedentes ni consecuentes y, por tanto, al igual que la figura geométrica que lo representa, tiene dimensión cero. 2. La segunda etapa será la aparición de la palabra. Esta se encadena necesariamente en frases que constituyen el discurso. Es lo que llamamos el "lenguaje oral". La lengua hablada se desarrolla linealmente en el espacio y se representa entonces por medio de una recta. La sucesión infinita de puntos que conforman la recta viene a representar la cadena de palabras que componen la frase. En tanto es una línea, el discurso oral tiene dimensión uno (antes/después). 3. La representación gráfica del lenguaje oral da lugar al "discurso escrito" o "texto". Este se desarrolla sobre una superficie (que puede ser el plano del folio donde escribo, o el cristal de la pantalla donde leo) y se representa desde el punto de vista geométrico por una superficie que tiene dos dimensiones, a la manera de los ejes cartesianos: antes/después y arriba/abajo. 4. Finalmente la cuarta y última etapa es la aparición del hipertexto. El espacio hipertextual es aquel que nos permite pasar entre textos como si fueran uno, alcanzando por tanto la dimensión de la profundidad: el hipertexto es, entonces, un "volumen" y tiene tres dimensiones: antes/después, arriba/abajo y adelante/atrás. Una relación nueva El hipertexto es una nueva concepción de la expresión discursiva, distinta de la oral y de la escrita, que pone al individuo en una relación nueva respecto de dicha expresión. Una visión posible del hipertexto sin el desarrollo tecnológico que lo soporta hoy, puede ser la que encontramos en los libros cuando se nos ofrece una cita a pie de página que nos lleva a otro texto, a su vez relacionado con el que estamos leyendo. Si somos lo suficientemente curiosos y disponemos de una biblioteca abultada, recurriremos al texto que nos ofrecía la cita, probablemente con su número de página, y extraeremos de él la información que se relaciona con lo que estamos leyendo; después podemos volver al texto original o seguir el nuevo, que puede también a su vez contener citas de otros textos. Este proceso podría seguir hasta el infinito y conectar todos los documentos posibles a partir de otros. La relación entre textos a partir de las citas es un buen ejemplo de que el hipertexto es una manera de funcionamiento del discurso que va más allá de su aplicación más o menos tecnificada. Es un equivalente de hacer "click" sobre las palabras azules (o rojas), para dirigirnos a otro sitio. Otro ejemplo interesante es lo que ocurre cuando un erudito dicta una clase o una conferencia: de una parte de su discurso el profesor se puede conectar con otros discursos que se relacionan con lo que está diciendo, de manera que el oyente recibe un "continuum" aparente formado en realidad por varios textos encadenados gracias al virtuosismo del profesor. Por otra parte, el estudio de las figuras retóricas (metáfora, metonimia, sinécdoque, etc.), del lenguaje ordinario (no científico) y del poético han demostrado que la estructura misma del lenguaje es por definición hipertextual, ya que para llegar a comprender cabalmente una frase, como por ejemplo "el barco navegaba sobre un espejo de acero gris y liso", o más simplemente, "no hay ni una gota de sol" hace falta, en rigor, y aunque el emisor y el receptor de la frase no se den cuenta de ello, referirse a un texto distinto que nos explique su significado. Después de esta somera presentación, se puede ver que el hipertexto es en sí mismo mucho más que la World Wide Web (WWW). Ésta no es el hipertexto sino que es una invención tecnológica posibilitada por desarrollos informáticos y esfuerzos materiales de diversos tipos que permite evidenciar la existencia del hipertexto como una forma de comunicación humana; de la misma manera que un libro no es el lenguaje escrito en sí mismo, sino una plasmación determinada de esa forma de expresión. Sin embargo, la "red de redes" tiene las mejores posibilidades de convertirse en la aplicación más auténtica del hipertexto: la de poder abarcar todos lo textos posibles, la de tener al universo del texto conectado entre sí de manera virtualmente infinita. Es como si en el caso de la cita, el lector dispusiera de una biblioteca formada por todos los volúmenes editados, y pudiera "navegar" y detenerse en ellos según sus intereses, como si todos ellos conformaran de hecho un solo y único volumen. No es que en Internet se ofrezca esta posibilidad hoy (aunque puede que no esté muy lejos de lograrlo), pero por el hecho de ser una red abierta y a escala mundial, se presenta como un medio capaz de ofrecerla y viene también a demostrar que todos los conocimientos guardan relación entre sí. _______________________________________________________ |