Con el desarrollo de Internet y su crecimiento potencial han aparecido
también los primeros casos de psicopatologías relacionadas con la Red.
El trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres:
desorden de adicción a Internet, uso compulsivo de Internet o uso patológico de
Internet. Una de las principales consecuencias de este comportamiento ha sido la
aparición de clínicas virtuales en distintas partes del mundo, principalmente en los
Estados Unidos, que ayudan a quienes han caído irremediablemente en el problema.
Así como ocurre con los alcohólicos, los adictos a la Red pueden contar
su historia individualmente o en grupos, obteniendo consejos de otros que han pasado por
situaciones similares.
La adicción a Internet no es un juego, hay personas que perdieron el
trabajo, dejaron los estudios o hasta abandonaron a su familia por la adicción que puede
llegar a producir este nuevo canal de comunicación.
Este concepto de adicción ya se instaló entre los cibernautas, aunque
las limitaciones tecnológicas hacen que, mientras en Estados Unidos desde años existan
congresos, tratamientos y especialistas en el tema. La psicología hace malabares para
entender algo que es absolutamente nuevo.
El uso de Internet, como cualquier otro comportamiento, es susceptible de
crear una adicción en función de la relación que el sujeto establezca con la Red. Uno
de los aspectos problemáticos es definir a qué se hacen adictos ¿es al contenido al que
acceden o es a Internet en sí?
Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre
adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de
contenido sexual ¿Sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?
Muy distinto al "enganche" que cierta gente puede desarrollar
con la televisión o los videojuegos: en Internet hay interactividad, realidad virtual,
patologías transgénicas", como define irónicamente Fernando Parolo, psicólogo
experto en adicciones y Director del Centro de Rehabilitación Ariadna, "Es muy
distinto que una persona permanezca 10 o más horas por día con Internet por cuestiones
laborales, que ese mismo tiempo "chateando", jugando o consumiendo pornografía,
actividades en donde se ponen de manifiesto otro tipo de conductas" "Para un
adolescente que se encierra, que le teme al contacto social, al compromiso, a pasar
vergüenza, o a poner el cuerpo, Internet es mágico, porque le permite un seudo lazo
social, imaginario. En Internet él es lo que fuera de Internet le falta", explica
Parolo.
El experto adelanta que la "cuestión virtual" es revolucionaria
dentro de la psicología, ya que no se encuadra plenamente dentro de los clásicos
conceptos de imaginario, simbólico y real. "No es sólo imaginario, como la TV,
porque hay interactividad, hay una persona del otro lado; aunque no haya contacto, son
situaciones absolutamente nuevas para la psicología, una especie de nuevas patologías
virtuales", concluye metafóricamente Parolo.
El síndrome de abstinencia que produce la Red es alarmante, hay gente a
la que por deudas se le corta el servicio y llaman desesperados por la reconexión. La
gente que genera adicciones es la que utiliza asiduamente los chats y los foros de
discusión. En menor medida, los fanáticos que bajan programas gratis, juegos o MP3 con
música.
Los que chatean, los que tienen 'parejas virtuales', suelen desesperarse
si se quedan sin Internet, generalmente porque acordaron en encontrarse virtualmente con
una persona, tal día, en tal sala y no pueden cumplir con esa cita.
Otra razón importante para medir el nivel de dependencia se puede
realizar mediante el incremento de delitos que existen, sobre todo entre adolescentes, que
en muchos casos roban las claves de acceso (hasta hay programas para eso), y cuando los
padres les cortan el servicio o el teléfono, navegan desde un locutorio o cibercafé con
un código robado.
Esto ya está penado por la ley con la misma severidad como si se tratara
de una escucha telefónica, ya que se puede acceder a los correos privados. Según el Lic.
Mark Griffiths, especialista en vicios tecnológicos de la Universidad de Nottingham,
Inglaterra, el problema ya afecta a uno de cada 200 usuarios, "la mayoría de los
adictos usa programas de chat para presentar papeles de personalidades que les gustaría
tener. Ellos encuentran en Internet un medio de olvidar problemas personales y huir de la
vida real. Muchos se sienten excitados simplemente por conectarse, uno de los factores que
impulsan el vicio es la posibilidad de mantener su identidad real oculta que los programas
de chat proporcionan.
Eso que dice Griffiths lleva a algunos usuarios a transformar en poco
tiempo a Internet en la actividad más importante de sus vidas. "En los
programas de chat, el usuario puede crear su propia identidad social. Puede ser un tímido
adolescente de 18 años, poco atrayente y fingir que es un Mister Universo.
Cinco tipo de dependencias
La Psiquiatría describe cinco tipos de adicción a Internet:
1- El "cibersexo" (ciberpornografía y chat erótico);
2- La adicción a priorizar los amigos del chat por sobre los de la vida real;
3- La "ciberludopatía" (compras, casinos virtuales o juegos interactivos, entre
otros);
4- La "intoxicación", cuando se recibe más información de la que se puede
procesar;
5- La adicción a la computadora, que se da con juegos especialmente diseñados para
desarrollar conductas adictivas.
Entre los principales síntomas se destacan: cambios drásticos de
hábitos (comida, sueño, etc.), merma de la actividad física, y negligencia en las
actividades laborales y personales. Todo con el fin de disponer de más tiempo para
conectarse.
Para tener un diagnóstico preciso sobre si un usuario posee adicción a
internet se deberá tener en cuenta los siguientes síntomas:
1- Si existe una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de tiempo en Internet
para lograr satisfacción.
2- Si se genera abstinencia, manifestada por cualquiera Síndrome de Abstinencia, que
surge de la cesación o reducción del uso de Internet
3- Si existe agitación psicomotora
4- Si existe ansiedad
5- Si surgen pensamientos obsesivos acerca de lo que estará sucediendo en Internet
6- Si se crean fantasías o sueños acerca de Internet
7- Si se comienzan a producir movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios
8- Si hay síntomas que causan malestar o deterioro en las áreas social, laboral o
cultural.
9- Si el uso de Internet está dirigido a aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
10- Si hay un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el uso
de Internet.
11- Si se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de Internet (Por Ej.,
comprando libros sobre Internet, probando nuevos navegadores, indagando proveedores de
Internet, organizando ficheros o descargando archivos).
12- Si las actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o reducen a causa
del uso de Internet.
13- Si Internet se continúa usando aún a pesar de saber que se tiene un persistente o
recurrente problema físico, social, ocupacional o psicológico que parece ser causado o
exacerbado por el uso de Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegadas
tarde a reuniones por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, etc).
Aunque han habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a
Internet, tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro que
este no es un criterio válido para el diagnóstico.
Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar muchas
horas conectados, delante de la computadora, pero eso no los convierte automáticamente en
adictos. Debemos por lo tanto centrarnos en las consecuencias negativas que tiene la
dependencia de la Red.
En definitiva ¿qué es lo que lleva a una persona a buscar ayuda para
terminar con su adicción a la red? ¿qué síntomas negativos experimenta? ¿qué
disfunciones encuentra el adicto en su vida a causa de su uso de Internet?
Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las
costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la
forma en que nos relacionamos unos con otros.
Es conveniente que, si usted siente alguno de los síntomas planteados en
esta nota, realice una consulta con algún profesional especializado en psicología, ya
que, como bien sabemos, las adicciones son perjudiciales y si no se tratan a tiempo pueden
traer consecuencias graves.
Es un consejo del Departamento de Investigaciones del IAC - Instituto
Argentino de Computación.
Agradecemos por esta nota:
Lic. Santiago Chelala: Lic. en Economía de la UBA y Periodista de El Cronista Comercial y
de La Gaceta de Tucumán.
Lic. Beatriz Lemelson: Licenciada en Psicología, Psicóloga Clínica de la Universidad de
Chile.
Nacho Madrid López, para www.psicologia-online.com