Alexander Fleming (1881-1955), el descubridor de la
penicilina, era un bacteriólogo escocés que hizo su hallazgo a partir de un hongo, en el
laboratorio de un hospital de Londres.
Durante seis años, entre 1922 y 1928, Fleming
trabajó incansablemente en la búsqueda de una sustancia que permitiera dominar las
enfermedades infecciosas, producidas por microorganismos que invaden el cuerpo humano
alimentándose de sus células.
Finalmente descubrió que un hongo, llamado
PENICILLIUM NOTARUM, reunía esas cualidades. Pero... nadie se interesó por su
descubrimiento.
Fleming presentó su informe el 13 de febrero de
1929 y debieron transcurrir diez años para que se considerara la importancia del primer
antibiótico, la PENICILINA.
¡Gracias, Alexander, por tu entrega, y por tu
paciencia! |