Curiosidades

Índice de esta sección

Portada
Página anterior Página siguiente

Historia del número 1000

Quienes vivían cuando se aproximaba el año 1000 estaban convencidos de que señalaría el milésimo aniversario, según la tradición, del nacimiento de Jesús, y esta conmemoración podía resultar particularmente significativa.

El origen de esa creencia fue el siguiente. En las primitivas civilizaciones, el 1000 solía ser el número más alto que recibía un nombre específico, pues en esos tiempos remotos apenas había ocasiones de contar algo que superase los pocos millares. En consecuencia, cuando los autores bíblicos querían expresar un número elevado, a menudo empleaban la palabra "mil". Así, en Salmos 90:4 se lee: "Mil años son a tus ojos como el día de ayer, que ya pasó; como una vigilia de la noche". Lo cual significa que Dios es eterno y no está limitado por el tiempo. Cualquier período, por largo que sea, nada significa para Dios, pero la palabra de que disponía el salmista para expresar el número más alto era "mil", y éste es el que usó.

Resulta natural, por lo demás, que los lectores de la Biblia atribuyeran a este número mayor importancia de la que merece. El número "mil" destacó más adelante en el pensamiento mesiánico, esto es, la creencia por parte de los judíos de que un rey de la casa de David regresaría alguna vez para gobernar el mundo entero. Naturalmente, ese Mesías nunca apareció, y los judíos lo siguen esperando. Los cristianos creían que el Mesías era Jesús, pero su venida no trajo consigo el mundo que anhelaban, por lo que empezaron a creer que habría una "Segunda Venida", y también la siguen aguardando.

El Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento, dice en un confuso pasaje (cap. 20:1-3) que Satán ha quedado atado durante mil años transcurridos los cuales será liberado. A continuación se entablará una batalla final en la que el bien acabará prevaleciendo sobre el mal, el mundo acabará y dará paso a un nuevo cielo y una nueva tierra perfectos y eternos.

El relato es tan confuso, que realmente no hay esperanza de hallar sentido alguno al conjunto del Apocalipsis. Pero si cabía interpretar el término "mil años" como un tiempo de duración indefinida, otros lo aceptaron literalmente, y creyeron que el mundo antiguo concluiría y otro nuevo comenzaría mil años después del nacimiento de Jesús. Para ellos la llegada del año 1000 representaba un tiempo de esperanza y temor. Sin embargo, el año 1000 transcurrió como otro año cualquiera, y la vida y el mundo continuaron su curso.

Aun así, en cada generación ha habido quienes han esperado un inminente fin del mundo en el sentido bíblico, y en numerosas ocasiones se han efectuado predicciones con fechas concretas. Claro que ninguna de tales predicciones ha resultado cierta, hasta ahora.


Ir al tope de la página
Recuerde que para reproducir nuestros textos debe obtener autorización expresa
Portal en español de turismo de aventura, deportes y ecoturismo en Iberoamérica

Ir a la portada de la revista © El Tercer Tiempo - Todos los derechos reservados  Comuníquese con nosotros para lo que necesite
Editada en Buenos Aires - Argentina