LONDRES.- Los vehículos de baja contaminación y las plantas
eléctricas de gas están más cerca de ser una realidad con una nueva tecnología
desarrollada por investigadores de Estados Unidos, que han desarrollado una eficaz
batería eléctrica alimentada por metano. Esta nueva fuente de energía es un híbrido
entre un quemador de gas y una batería corriente. El sistema sería más barato y eficaz
que las llamadas células de combustible normales.
Los investigadores, de la Northwester University (Illinois), presentan hoy
en la revista Nature una nueva célula de combustible que funciona con metano
directamente. Este tipo de células hasta ahora se alimentan de hidrógeno y se usan sólo
en aplicaciones muy específicas, como naves espaciales. Mientras que la mayoría de los
quemadores de gas, tanto en calefacciones domésticas como en plantas eléctricas, generan
energía en forma de calor, una célula de éstas convierte la energía de la combustión
directamente en electricidad.
La mayoría de las células de combustible utilizan hidrógeno como
combustible y sólo producen agua como residuo, lo que supone un gran atractivo desde el
punto de vista de la contaminación porque no se genera dióxido de carbono ni humos
tóxicos -como el monóxido de carbono- emitidos por los motores convencionales de
combustión interna.
Algunos fabricantes han desarrollado prototipos de vehículos eléctricos
con células de combustible. Daimler-Benz, por ejemplo, ha hecho coches con depósitos de
hidrógeno líquido en lugar de gasolina. Pero no se puede obtener hidrógeno
directamente, sino que hay que producirlo a partir de agua o gas natural. Esto requiere
invertir energía y, por tanto, el hidrógeno es un combustible relativamente caro.
Además, la construcción de células de combustible es costosa, por lo que hasta ahora
sólo se ha utilizado en vehículos experimentales.
Sería más barato y eficaz utilizar un combustible más accesible, como
metano y metanol. Se ha hecho ya un vehículo de metanol, el Necar, pero la mayoría de
los diseños exigen hidrógeno como combustible. Un tipo de célula diseñada para metano
funciona a temperaturas demasiado altas, más de 800 grados centígrados.
Ahora, los expertos de Illinois han desarrollado una nueva célula capaz
de generar electricidad a partir de metano, a sólo 650 grados, evitando muchos problemas
de la temperatura superior. El truco es el material utilizado: cerámicas porosas en lugar
de meras placas de plata.
Desde un punto de vista medioambiental, quemar metano no es tan atractivo
como quemar hidrógeno, porque se produce dióxido de carbono, pero los vehículos con
este sistema serían mucho menos contaminantes al eliminar el monóxido de carbono y el
óxido nítrico generado por los combustibles fósiles y que son ingredientes
fundamentales de la contaminación atmosférica. Además, a diferencia de las centrales
eléctricas alimentadas con carbón, los generadores de gas no producen grandes cantidades
de dióxido de azufre.
© Nature News
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(Publicado en el diario El País, de Madrid) |