Etimología

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Venid a mí todos los de estómago
cansado y yo os restauraré


Casa Botín, de Madrid, uno de los
restaurantes más antiguos, aún en actividad

La frase que se lee en el título de esta nota fue exhibida en un gran cartel por un mesonero francés cuando decidió, en 1765, inaugurar en París una casa de comidas, la primera en la historia.

Pero no escribió ese eslogan en castellano, claro, ni tampoco en francés. Lo hizo en latín vulgar, como para que fuera más llamativo y enigmático: "Venite ad me vos qui stomacho laboratis et ego restaurabo vos". En castellano se traduciría aproximadamente así: "Venid a mí todos los de estómago cansado y yo os restauraré".

Este precursor del servicio gastronómico, de apellido Boulanger, estaba dando así origen, sin saberlo, a la palabra con que actualmente se designa a las casas de comida: restaurante. Tal fue el éxito y la difusión de esa frase.

Si quisiéramos comprobar cuánto sobrevivió el eslogan del señor Boulanger, sólo tendríamos que viajar, por ejemplo, hasta San Francisco, en California, Estados Unidos.  Allí, justo en la esquina de las calles Hayes y Laguna, encontraríamos el restaurante Suppenküche. Obviamente es una casa de comidas alemanas ubicada en San Francisco. Nos sentaríamos, pediríamos un menú, y nos encontraríamos con la frase original, en latín, del señor Boulanger.

Pero gracias a la tecnología moderna, no hace falta viajar tanto, sólo para leer una frase. Haga de cuenta que está muy cerca, que se propone una buena comida y vea el menú (y el eslogan del viejo Boulanger) desde su casa presionando sobre la siguiente foto, que nos muestra el salón del restaurante Suppenküche.

Restaurante Suppenküche, en San Francisco

Y como si esto fuera poco, algo más le tenía reservada la historia a este buen mesonero. Como dijimos antes, su apellido era Boulanger. Ahora bien, busque Ud. la palabra "panadería" en un diccionario castellano-francés y se encontrará con que, casualmente, la traducción es “boulangerie”. De ese modo, los franceses parecen haber querido que el señor Boulanger trascendiera a su tiempo para siempre.

Hagamos la prueba: si escogemos el diccionario de Elmundo.es, escribamos la palabra "panadería", seleccionemos la opción "de español a francés" y luego presionemos sobre el botón "Buscar". Recibiremos esta respuesta:

Ir al diccionario

Así, hoy hemos recordado la historia de dos palabras: restaurante y panadería (su origen en Francia), y trajimos también a la memoria al precursor de los restaurantes, el creativo señor Boulanger.


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Editada en Buenos Aires - Argentina