Antoine de Saint-Exupéry |
La belleza |
¿Es que crees que es natural la belleza de los rostros? Yo te digo que ella es fruto sólo de tu aprendizaje. Pues no he conocido a ningún ciego de nacimiento, que una vez curado, fuera conmovido por una sonrisa. Le será necesario aprender también la sonrisa. Pero sabes desde la infancia que una cierta sonrisa prepara tus alegrías; pues es el signo de una sorpresa que aún te ocultan. O que un cierto fruncimiento de cejas prepara tus penas, o que un cierto temblor de labios anuncia las lágrimas, o que un cierto brillo de los ojos anuncia el proyecto que seduce, y que una inclinación anuncia la paz y la confianza en sus brazos. Y de tus cien mil experiencias construyes una imagen de la patria perfecta, que te puede recibir en tu integridad, y colmarte y vivificarte. Y he ahí que la reconocerías entre una multitud, y que antes de perderla, prefieres morir. El rayo te ha golpeado en el corazón; pero tu corazón estaba preparado para el rayo. Antoine de Saint-Exupéry |