Folclore

Índice de esta sección

Portada
Página anterior Página siguiente

Instrumentos autóctonos

La flauta de Pan en América

__________________________________

La flauta de Pan, instrumento musical conocido en casi todo el mundo, tiene en América características singulares y goza de gran preferencia en el ambiente indígena desde antes del descubrimiento de América hasta nuestros días.
__________________________________
  


El sicu


Banda de sicuris de la quebrada de Humahuaca y altiplano jujeño

Es muy grande la variedad de formas y caracteres con que la flauta de Pan se encuentra en América, y son muchos los pueblos aborígenes de distinta jerarquía cultural que la conservan entre sus bienes más estimados.

Vamos a detenernos en el sicu, por ser una de las especies que han penetrado en territorio argentino y se difunden con probabilidades de arraigo local. Los aborígenes de la puna salteña conocen y cultivan ciertos tipos de estas flautas desde antigua fecha.

Sicu es el nombre aymará de una especie de flauta de Pan. En quechua se llama antara. la voz sico aparece ya en el vocabulario que el padre Bertonio formó en 1612. "Unas flautillas atadas como ala de órgano" -dice Bertonio. Sicuris deriva de la voz anterior, significa tocador de sicu, pero un proceso de extensión ha hecho que la voz sicuris se aplique también al instrumento.

La flauta de Pan tiene además muchos otros nombres: ayarichic, pfucu, fusa, arca, ira, sanja, hampa, taica hirpa, chiru, hauyrapuhura, molti, tuto, etc., de origen indio. Ha muchas especies distintas de flautas de Pan. En primer lugar, la clásica siringa: una hilera de canutos; en segundo lugar, la de doble hilera. En este caso, los tubos pueden estar abiertos abajo; pueden estar cerrados; o bien, una hilera de tubos abiertos y otra de tubos cerrados. El sicu típico está formado por doble hilera de tubos cerrados, la segunda de las cuales tiene la mitad del tamaño, y son de caña.

El instrumento, en posición vertical, es tomado por el indio con una o con ambas manos y aplicado a la boca de modo que los filos de las aberturas queden a la altura del labio inferior. Sopla. Suena. Para cambiar de sonido hace deslizar el instrumento a derecha o izquierda y entonces el soplo emboca en otro tubo. El ejecutante suele colaborar en el cambio haciendo girar un poco la cabeza.

El aire impelido sólo produce un sonido claro y lleno en el tubo que está contra el labio; el otro tubo, el de la segunda hilera, recoge el aire excedente y da un sonido muy débil, pero que refuerza al principal, pues siendo su tamaño la mitad del otro, da la octava alta por simple ley de acústica.

Si Ud. tiene en su mano un sicu como el descripto, lo aplica a sus labios y quiere tocar una melodía, no puede, ni podrá nunca. Porque el instrumento de doble hilera en que está soplando no es un instrumento, sino la mitad.

La otra mitad que le falta está en poder de otra persona que se dispone a colaborar, pues un ejecutante solo no puede obtener melodías del sicu. En efecto, la escala está repartida entre los dos cuerpos instrumentales independientes. Este tiene la primera nota, aquél la segunda, éste la tercera, aquél la cuarta, etc.

La "banda de sicuris" se articula sobre la base única del par de flautas complementarias. A ese par se añade otro igual, pero más grande, de doble tamaño, que suena una octava más grave. A esos cuatro ejecutantes se les añaden otros cuatro con idénticos instrumentos; y otros cuatro, etc.

El repertorio de estas "orquestas" incluye música de distinto carácter, y resulta positivamente artístico.

La sonoridad del conjunto de sicus es original y bella. Los tubos mayores pierden una parte del soplo que roza sus aristas, y el aire sobrante hace sonar vagamente la octava aguda de los medios tubos; pero resbala y escapa todavía, envolviendo toda la sonoridad en suave siseo.

Muchos hombres -doce o más-, soplando a un tiempo en dobles tubos, extraen un sonido ancho y denso, sabroso a viento, más rumor que sonido, pero no débil, sino poderoso, estremecido, como la voz del mar. Y va la emoción, alada, en medio.

Carlos Vega

_______________________________________________________


Ir al tope de la página
Recuerde que para reproducir nuestros textos debe obtener autorización expresa
Portal en español de turismo de aventura, deportes y ecoturismo en Iberoamérica

Ir a la portada de la revista © El Tercer Tiempo - Todos los derechos reservados  Comuníquese con nosotros para lo que necesite
Editada en Buenos Aires - Argentina