_______________________________________________________
Me llena de vergüenza
ajena cada vez que la escucho, y como durante la conversación con ciertas personas la
frase del título se repite inmediatamente después de cada opinión o argumento, termino
por sentir que mi propia autoestima ya va por el suelo, dado que mi interlocutor vive
dudando de mi capacidad interpretativa.
No creo que él padezca
una obsesión que lo hace pensar que no posee cualidades expresivas. Sin embargo, parece
todo lo contrario, aunque su duda, formal y expresa, no sea más que una muletilla
molesta, muy molesta. Es que no se puede disfrutar de una charla en la que nuestra amiga o
amigo terminan cada una de sus retahílas así: "No sé si me entendés lo que te
digo".
A veces uno entiende y
otras no. Y eso puede ocurrir por diversas razones, pero sería mucho más sabio, prudente
y agradable que mi amiga o mi amigo dejen que yo les avise si no han sido claros, o si yo
no alcanzo a comprender lo que me dicen.
Al principio, una ironía
Hace algunos años,
cuando comenzó a extenderse esta costumbre, no era una muletilla sino apenas una forma
irónica de terminar con una afirmación. Por ejemplo: "En el momento en que el jefe
pregunte quién está dispuesto a trabajar horas extra, yo estaré muy abstraído hablando
por teléfono. No sé si me entendés". Esa última frase venía cargada con un tono
picaresco y acompañada de una sonrisita mendicante de complicidad.
Pero pronto se fue
desparramando hasta llegar a oídos de todas las personas carentes de vocabulario o
incapaces de callar unos segundos. Ellas se aferraron a la tabla de salvación de una
frase hecha que borra los silencios, tan benéficos cuando quedan bien puestos en el
pentagrama de una charla que se ameniza por su musicalidad.
Entonces llega el
momento en el que cualquiera puede verse sometido a una pesada tortura, sin poder decir:
"Sí, quédate tranquilo que por ahora entiendo todo; ya te avisaré cuando no sepas
expresarte con suficiente claridad. Por ahora lo haces con insuficiente habilidad".
A veces, da mucha pena
comprobar que quienes deberían demostrar profesionalismo en el uso de la palabra
perpetran con total impunidad este abuso culposo de una muletilla especialmente
desagradable.
_______________________________________________________
|