Leyendas

Índice de esta sección

Portada
Página anterior Página siguiente

En los valles calchaquíes

Rey de los guanacos

© Verónica Podestá

El guanaco es un mamífero salvaje americano que habita en América del Sur en toda la extensión de la Cordillera de los Andes. La leyenda de hoy nos cuenta qué sucedió cuando un cazador de guanacos desobedeció a la Pacha Mama

_______________________________________________________

Guacgi y su hijo mayor Rakuy, eran los mejores cazadores de toda la región de los valles calchaquíes. Conocían las montañas como a sus propios corazones; las montañas les daban comida y abrigo.

Un día salieron temprano de cacería y al promediar el mediodía, la Pacha Mama se les apareció.

-Hijos, no maten por matar. Desde hoy mando que sea cazado un solo guanaco macho por día- les dijo.

Padre e hijo quedaron sorprendidos y se juraron no olvidar las palabras de la Madre Tierra.

Por la noche, mientras dormían protegidos del frío, Huachi oyó un ruido. Se incorporó y entre sombras pudo ver a un enorme guanaco delante de ellos. "Parece el rey de los guanacos", pensó y siguiendo un instinto malvado se preparó para apresarlo.

El guanaco se alejó, se alejó y se alejó, y el cazador lo persiguió durante mucho rato.

Amanecía, Huachi no había podido, por primera vez, cazar un guanaco. Decidió volver con su hijo, que todavía estaría dormido. Pero al llegar no encontró a Rakuy. Lo buscó durante todo el día y, cuando se dio por vencido, emprendió el regreso a la aldea en busca de ayuda.

Pasó el tiempo. El muchacho nunca volvió. Huachi jamás regresóa a la montaña por los terribles recuerdos que ellos suponía. No se lo había dicho a nadie, pero temía que la desaparición de su hijo fuera el castigo de la Pacha Mama por haber querdido matar al enorme guanaco que le había aparecido en la noche, cuando tenía una presa.

Cierta vez fue enviado por unos cazadores a subir a la montaña. Aceptó, no de muy buen grado. Cuando estaban arriba, el sol, que hasta entonces había alumbrado con intensidad, fue cubierto por una espesa niebla que los obligó a refugiarse. Estaban hablando del extraño fenómeno, cuando vieron pasar un hermoso guanaco completamente blanco, llevando por jinete a Rakuy, hijo del cazador desobediente. La Pacha Mama lo había convertido en Rey de los Guanacos por haber cumplido su orden.

Desde entonces tiene su reino en la montaña, y aparece cada tanto a la mirada de los cazadores, que dicen haberlo visto.

_______________________________________________________


Ir al tope de la página
Recuerde que para reproducir nuestros textos debe obtener autorización expresa
Portal en español de turismo de aventura, deportes y ecoturismo en Iberoamérica

Ir a la portada de la revista © El Tercer Tiempo - Todos los derechos reservados  Comuníquese con nosotros para lo que necesite
Editada en Buenos Aires - Argentina