Leyendas

Índice de esta sección

Portada
Página anterior Página siguiente

Entretelones del acto en el que los
animales recibieron sus nombres

© Verónica Podestá

Las leyendas tratan temas importantes como el origen de los hombres, el porqué de las estaciones del año, la existencia de vegetales típicos de ciertas regiones y otros más. Pero... ¿hay leyendas que tengan un toque de humor?, ¿se encuentran relatos que nos hagan sonreír? Sí, también hay leyendas con un poco más de... de lo que tiene ésta, que nos dice...

En tiempos muy remotos que nadie recuerda, Dios llamó un día a todos los animales. Ya era hora de darles nombre.

A medida que llegaban, iban ubicándose alrededor de Dios; y cuando estuvieron hasta los más chiquititos se dio comienzo a la ceremonia.

El Padre le fue indicando a cada uno el nombre que le asignaba y les pedía que lo repitieran para no olvidarlo jamás. Así pasaron, sin equivocarse, el perro, la vaca, el caballo, la oveja, el gato y los demás.

Entonces le tocó el turno al animalito de las orejas largas. Dios dijo que se llamaría 'asno' y que por favor lo repitiera. El asno dijo sí con la cabezota y, cuando abrió el hocico para repetir, ¡se había olvidado!

- Te llamas 'asno', a ver, repítelo.

Nuevamente abrió el hocico. Nuevamente lo había olvidado.

Entonces, el zorro, impaciente entre los animales, se acercó y le dijo en la oreja:

- ¡Burro, eres un gran burro!

En ese momento Dios volvía a preguntarle:

- A ver, ¿cómo te llamas?, debes hacer memoria.

El asno abrió el hocico y campante dijo:

- ¡Burro, señor! ¡Me llamo Burro!

Dios sonrió y le dio una palmadita cariñosa en el anca. Fue así como desde entonces al asno todos le dicen 'burro'.


Ir al tope de la página
Recuerde que para reproducir nuestros textos debe obtener autorización expresa
Portal en español de turismo de aventura, deportes y ecoturismo en Iberoamérica

Ir a la portada de la revista © El Tercer Tiempo - Todos los derechos reservados  Comuníquese con nosotros para lo que necesite
Editada en Buenos Aires - Argentina