Nota de Tapa |
Gracias a unos cuantos designios inescrutables del Destino, tuve la fortuna de renovar muchas veces en mi vida, si no todos los días, mi fe en los ríos que corren al sol, con piedras blancas y agua cristalina. Y en estos últimos años volví a ser testigo de esos milagros; una vez más la vida me regaló, junto con las vicisitudes atroces y las pruebas difíciles, felicidades y emociones nuevas, inmerecidas e inefables. ¿Por qué Agustina está en la tapa de mi revista, y por qué su foto pronto no estará sola? Todavía me parece extraño escribir esto. Pero tenía que hacerlo. Casi sin darme cuenta, estoy poniendo otra vez en tus manos El Tercer TIempo. El motivo estará adentro mismo de esta revista, que intenta reivindicar el valor supremo de la existencia y sostener que nuestro tiempo es el tiempo de aprender a comprenderla y a vivirla dejando un testimonio tangible. En nuestras secciones y artículos encontrarás, además de la información, distintos sentimientos, búsquedas febriles y hallazgos misteriosos, sensaciones de angustia y toques de felicidad, instantes de nimiedad absoluta e inesperadas aproximaciones a lo que puede ser trascendente. Todo está mezclado. Y aún falta. Siempre faltará. Pero también contienen mucho más que lo visible. ¿Acaso las palabras nos dejan únicamente el sentido literal? ¿No es el lenguaje la herramienta con la que intentamos -a duras penas- convertir una experiencia propia, un descubrimiento personal, en algo transmisible? ¿La realidad de nuestras vivencias puede ser reducida a los estrechos límites de una anécdota o de una página? En definitiva, la conclusión es que, pase lo que pase, triunfa la vida. A veces, unos enormes pinceles grises nos trazan garabatos en medio de un cuadro que nosotros sólo queremos pintar con tonos plenos, colmados con el brillo de las ilusiones. Esos momentos parecen borrar toda posibilidad de creer que la oportunidad de ser es verdaderamente nuestra. Pero cuando podemos entender que el prodigio de existir incluye agrados y desagrados, luces y sombras, frío y calor, tristezas y dichas; cuando aceptamos que es así de inexorable, que hay de todo repartido y no siempre bien; cuando por fin sabemos que nunca que llovió dejaron de disiparse las nubes y que siempre salió el sol después de cada noche, la experiencia vital es más profunda y más digna. El Tercer Tiempo quiere decir hoy que mientras estemos vivos, no faltará la posibilidad; el milagro seguirá siendo lo mejor que puede ocurrirnos; siempre quedará mucho por descubrir; alegrías por llegar; amor por dar y recibir; o simplemente, el encuentro con alguien que nos presta sus colores y nos ayuda a dibujar una esperanza nueva. Quisieron arrebatarnos el futuro. El calendario de nuestros días se deshojó de golpe y casi nos quedamos sin aire para respirar la vida. El Tercer Tiempo perdió algunos de sus meses, de sus días y de sus horas, pero un tic-tac siguió latiendo en su corazón y logró que hoy pudiéramos llegar otra vez hasta vos. Y no estamos nada lejos. Estamos en El Tercer Tiempo, a.... Distancia Cero. _______________________________________________________ |