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Nota de tapa
Hay que bajarse del columpio
y cerrar los libros de cuentos
Casi todos los buenos cuentos
para niños terminan premiando al protagonista por tantos y tantos sufrimientos y
desventuras que ha debido soportar a través de sus páginas, regalándole en la última,
sobre el final, una felicidad inexpugnable y continua. Pero ésos son cuentos. Y los
cuentos no son la realidad, aunque ésta esconde al sentido común sus perfiles más
hermosos que terminan, víctimas de una miopía generalizada, confundidos con utópicos
finales de cuentos para niños. El dinero, el poder, la gloria y la fama, y tantos otros
anhelos que puedan existir, se conciben casi inconscientemente como medios para alcanzar
aquel premio dorado que un día se escapó de nuestro libro de cuentos y fue a parar vaya
uno a saber adónde. Sin embargo, bien comprobado está que el dinero no hace la
felicidad; ni tampoco la fama, ni el poder o la gloria.
Textos literarios
Te amará siempre en silencio
El lo sabe, nadie más.
Irrumpiste como un aluvión de vida, ineludible; como algo ya inesperado de tanto esperar.
Sus ojos se quedaron en tus ojos mirando un espejismo milenario. Una obsesión sublime te
evocaba. Y esa luz iba borrando las sombras y derritiendo el hielo de un invierno. Sólo
con verte una vez presintió que el encuentro era un reencuentro; tu llegada, una visita
postergada por los siglos. "¡Esos ojos, esos ojos!", repetía. Y repetía tu
nombre porque algo de vos se quedaba con él o algo de su vida se iba tras de ti, aferrado
a la intuición inexplicable. |

Artículos
A los libros no les
espera la muerte
Desde hace mucho tiempo se presagia la muerte
de la biblioteca y del libro, que a través de los siglos fue el único soporte del
conocimiento humano. Los gurúes modernos vaticinaron que las bibliotecas morirían ante
la aparición, primero, del microfilm, y posteriormente de la fotocopiadora, la
computadora y ahora de Internet; pero el tiempo ha demostrado todo lo contrario: los
libros y las bibliotecas no esperan una muerte cercana.
Una Ventana a la Vida
El milagro de ser,
más allá del tiempo
Porque puedo abrir los ojos a
la belleza, a lo inconmensurable y a lo minúsculo, porque puedo ser pepita y pájaro, y
nube, y agua cristalina que fluye, que fluye... porque percibo la magia, porque río y
lloro y siento. Porque vivo... Porque SOY... y estoy aquí, y tengo tiempo, y ganas.
Porque soy un ser humano que puede, quiere, siente, AMA, es que me inundo hoy de alegría
y me creo un gigante y mañana me aplasto de tristeza y me veo insignificante.
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Leyendas
Los
dioses de la luz
Antes de que los Mapuches
descubrieran como hacer el fuego, vivían en grutas de la montaña; "casa de
piedra", las llamaban.
Temerosos de las erupciones volcánicas y de los cataclismos, sus dioses y sus demonios
eran luminosos. Entre estos, el poderoso Cheruve. Cuando se enojaba, llovían piedras y
ríos de lava. A veces el Cheruve caía del cielo en forma de aerolito.
Curiosidades
A
los perros sólo
les falta hablar
Un inteligente perro que puede ir a buscar al menos 200 objetos reconociéndolos por su
nombre puede ser una prueba clara de que los perros comprenden el lenguaje humano,
aseguraron unos científicos alemanes.
El perro, llamado "Rico", puede averiguar en determinadas circunstancias qué
objeto quiere su amo incluso si no ha escuchado la palabra antes, dicen los
investigadores.
Patti Strand, del Club de Mascotas de Estados Unidos, dijo que el informe constituye
"buenas noticias para los que hablamos con nuestros perros".
"Doy las gracias a los investigadores, que han demostrado que aquellos amos que
hablan a sus perros son expertos en comunicación y no un puñado de excéntricos". |
Yo
leo, pienso, imagino, escribo y publico
Las cinco preguntas que nunca me
hicieron
Ana Paula Berrone
Una emocionada bienvenida a
Ana Paula Berrone, de 12 años,
estudiante que inaugura la serie
de publicaciones actuales
en "Yo escribo y publico".
El Tercer Tiempo le desea
a Ana Paula un prolífico y
satisfactorio camino a
través del terreno literario. |
Por Carlos Alberto Estévez
Cuando yo intentaba aprender a redactar:
- ¿Para quién escribía?
- ¿Por qué escribía?
- ¿En qué pensaba cuando escribía?
- ¿Cuándo escribía?
- ¿Sobre qué escribía?
Cinco preguntas que ahora me respondo, pero que jamás me hicieron. |

Revalorizamos
el error
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que si en esta página ves alguno, por favor nos avises y lo haremos mejor.
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Lengua
y habla
Es como que me
da miedo
No cabe duda. La expresión se
puso de moda. La escuchamos tantas veces que finalmente nos parece inevitable, única, y
la copiamos, sin detenernos a pensar si es correcta, o si no hay otro modo más original
de decir lo que estamos queriendo comunicar.
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y también en Internet
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Antoine de
Saint-Exupéry
Cómo
mirar la realidad
Porque no nos entendemos sobre la
realidad. Y yo llamo realidad, no a lo que es mensurable en una balanza, sino a lo que
pesa en mí. Y sobre mí pesa ese rostro triste, o esta cantata, o ese fervor en el
imperio, o esa piedad por los hombres, o esa cualidad de la diligencia, o ese gusto de
vivir, o esa injuria, o ese pesar, o esa separación, o esa comunión en la vendimia, pues
yo he recibido lo esencial. |
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S.O.S. Escuela
Ciclo de
los desastres
El manejo de los desastres se analiza y
estudia para fines prácticos, en forma sistemática como una secuencia cíclica de etapas
que se relacionan entre sí, y que se agrupan a su vez en tres fases: antes, durante y
después.
El ciclo de los desastres, como se conoce a este sistema de organización, está compuesto
por siete etapas: prevención, mitigación, preparación, alerta, respuesta,
rehabilitación y reconstrucción. De esta secuencia se deriva el más adecuado manejo de
los desastres. |
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Archivo de recortes
La luz rompe sus propios
límites de velocidad
Durante generaciones los físicos
creyeron que no existe nada más rápido que la luz moviéndose en el vacío, a una
velocidad de 300.000 kilómetros por segundo. Pero en un experimento llevado a cabo en
Princeton, Nueva Jersey, enviaron un pulso de luz láser a través de vapor de cesio tan
rápidamente que salió de la cámara antes de haber siquiera terminado de entrar.
Recorrió una distancia 310 veces superior a la que habría cubierto si la cámara hubiera
estado al vacío. Los expertos dicen que es la prueba más contundente de que la velocidad
de la luz puede ser llevada más allá de los límites conocidos. |
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