Sorpresas

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Para meditar cada día antes de entrar en el aula

Cada chico es un ser especial y diferente

Esta fábula, escrita por el doctor G. H. Reavis -fallecido el 12 de julio de 1970-, educador y fundador de la Phi Delta Kappa Educational Foundation, echa por tierra el currículo uniformado y suscita dudas acerca de algunos elementos del proceso de enseñanza.
Exigir a todos los niños las mismas asignaturas, al mismo tiempo, con un grado idéntico de rendimiento esperado, es algo que niega las diferencias individuales con la misma eficacia con que el currículo de actividades de la fábula obligó al pato a correr y al conejo a nadar y, como si fuera poco, a conseguirlo antes de fin de año.
Las perjudiciales exigencias impuestas a los desdichados animales de nuestra fábula no son muy diferentes de las que se imponen a muchos alumnos de nuestras escuelas, cuyas capacidades especiales e intereses se ignoran, y cuyas debilidades se ponen de manifiesto.

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Cierta vez, los animales decidieron hacer algo para afrontar los problemas del "mundo nuevo", y organizaron una escuela. Adoptaron un currículo de actividades consistentes en correr, trepar, nadar y volar, y todos estuvieron obligados a inscribirse en todas las asignaturas.

El pato era un estudiante sobresaliente en Natación, de hecho superior a su maestro. Obtuvo un suficiente en Vuelo, pero en Carrera resultó muy deficiente y tuvo que quedarse en la escuela después de hora y abandonar la Natación.

Pero la medianía se aceptaba en la escuela, de manera que a nadie le preocupó lo sucedido, salvo -como es natural- al pato.

La liebre comenzó el curso como el alumno más distinguido en Carrera, pero sufrió un colapso nervioso por exceso de trabajo en Natación.

La ardilla era sobresaliente en Trepamiento, hasta que manifestó un síndrome de frustración en la clase de Vuelo, donde su maestro le hacía comenzar desde el suelo, en vez de hacerlo desde la cima del árbol. Por último se enfermó de calambres por exceso de esfuerzo, y entonces la clasificaron con un 6 en Trepamiento y con 4 en Carrera.

El águila era un "chico problema", y recibió muchas malas notas en conducta. En el curso de Trepamiento superaba a todos los demás en el ejercicio de subir hasta el final de la copa del árbol, pero se obstinaba en hacerlo a su manera.

Al terminar el año, una anguila anormal, que podía nadar sobresalientemente, y también correr, trepar y volar un poco, obtuvo el promedio superior y la medalla al mejor alumno.

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