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¿Por qué no hubo más muertes
en las torres gemelas?

© Lorenzo F. Fabris                              

Cuando miramos todos los grandes desastres ya sean naturales o provocados por la mano del hombre, siempre terminamos contando víctimas, muertos, heridos, hogares destruidos, familias desmembradas, etc. y como siempre, seguro que los medios sacarán provecho haciendo mil conjeturas, buscando culpas y mostrando todo lo que no se hizo para evitar la tragedia.

El 11 de setiembre del 2001 la humanidad recibió un duro golpe emocional: el atentado a las torres gemelas.

Pero ya pasado un tiempo se me ocurre una pregunta mordaz: ¿Por qué no hubo más muertos cuando se calcula que en el momento del primer impacto había más de 20.000 personas en los edificios?

Basta leer las declaraciones de los sobrevivientes, el comentario común es que tardaron entre 20 a 35 minutos en bajar de las torres desde el momento que se dio la orden de evacuar.

Y ahora lo importante, no se conocen casos de atropellos, caídas, aplastamiento entre unos y otros, en el peor de los casos varias personas se arrojaron desde las ventanas y otras quedaron en los pisos altos aislados por el fuego y sin poder bajar por las escaleras.

La mayoría alcanzó las salidas entre el primer choque y los derrumbes.

¿Cómo pudo salvarse tanta gente?

La respuesta es sencilla, las grandes ciudades Americanas fueron grandes urbes construidas en principio en madera, lo que dio pie a innumerables desastres sufriendo muchas muertes y heridos. Famosos incendios como el de la ciudad de Boston obligaron a asumir una cultura de prevención en las construcciones y además aprendiendo de errores, se racionalizaron métodos y normas para planificar futuros desastres.

Es así como se crearon cuerpos especiales de socorro, primeros auxilios, paramédicos, bomberos estructurales con elementos para combate de incendios en edificios de gran altura, etc.

Una de las acciones más comunes de ver en un viaje por ese país es que en cualquier momento ya sea un hotel, restaurante, o algún lugar publico, se escuche una alarma y se pida evacuar el lugar.

Si hacemos memoria, en muchas películas hemos visto estos casos y en qué forma rápida y ordenada evacuan, a veces sin ninguna otra razón que hacer una práctica o entrenamiento ("Un detective en el Jardín de Infantes", con Arnold Shwrarzeneger en donde se da una alarma de incendio y los niños salen ordenadamente por los laterales de los pasillos seguidos por su maestra y se reúnen fuera en un punto para ser contados).

En especial en los edificios de altura, en oficinas públicas y escuelas se realizan reuniones y prácticas dos o tres veces al año en donde se determinan los grupos a evacuar, se definen roles, se asignan responsabilidades y se elaboran y mejoran planes para la evacuación y colaboración con los profesionales de emergencias, al mismo tiempo se colocan señales claras, planos de situación y direccionamiento, se hace reconocer además todos los medios para detectar y combatir incendios, atender urgencias derivadas de emergencias y catástrofes,

Una vez obtenido el resultado satisfactorio de estas prácticas, se realiza un simulacro sin previo aviso para determinar el grado de respuesta de la población, luego se evalúan los resultados y se ajusta El Plan en consecuencia para el futuro.

EL RESULTADO: las personas aprenden a actuar ante una situación de riesgo, mantienen la calma, obran en concordancia con lo aprendido y ensayado resultando una evacuación en orden y efectiva salvándose de esta manera muchas vidas y evitando muchos heridos; incluso se han dado casos de personas discapacitadas que fueron rescatadas en forma segura de edificios en llamas y no sólo por los bomberos sino ayudados por la misma gente al evacuar.

¿Para qué todo este preámbulo? Les propongo un ejercicio de imaginación.

Supongamos que estamos en un edificio de 30 pisos en el centro de Bs. As. Un pequeño incendio o una amenaza de bomba sucede mientras estamos en una reunión de negocios o en una de amigos, ¿pueden imaginar lo que pasaría?

Primero ¿quién daría la alarma? ¿hay alarma? seguro que nos enteramos por los gritos de los vecinos y...¿hasta qué piso llegan las escaleras de los bomberos ? y la más altas ¿pueden pasar por las ANGOSTAS CALLES del centro ? si es un incendio y esté en el mismo piso ¿sabe dónde hay un matafuegos y si hay, ¿sabe cómo usarlo? ¿cuánto tardaría en bajar por las escaleras en la oscuridad (lo más común en caso de incendio)?

Todas estas preguntas se contestan fácilmente si todos tomamos conciencia de los riesgos a los que estamos expuestos ante desastres de esta magnitud y de cómo llevar a cabo la evacuación de un recinto o edificio.

Lo que se requiere es voluntad para participar en la implementación de Planes de Emergencia y Evacuación, fundamentalmente practicar y aprender en forma permanente. Nadie desea pasar por una situación de este tipo, pero ante lo inevitable, sólo la prevención minimiza riesgos y daños mayores.





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Editada en Buenos Aires - Argentina