Historia de la técnica

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Hacia el año 3000 antes de Cristo
Ruinas excavadas en la ciudad de Biblos, a orillas del Mediterráneo

Ciudades amuralladas y
el primer recinto cerrado

Entre los años 3000 y 2900 aC se fundan en Mesopotamia las primeras ciudades amuralladas, lo que da lugar a un desarrollo relativamente rápido de la arquitectura y de las infraestructuras urbanas.

Rodeadas de desiertos, las tierras fértiles de la Mesopotamia se encuentran muy delimitadas, lo que obliga a los seres humanos a convivir en un espacio reducido.

Una condición importante para la construcción de las ciudades es la existencia de una artesanía muy desarrollada.

Las primeras que se levantaron siguiendo un plan determinado fueron Uruk (la Erech bíblica, llamada hoy Warka) y Ur, ambas situadas a orillas del Éufrates, así como Biblos (la actual Jubayl, al norte de Beirut).

En las ciudades aparecen grandes construcciones de ladrillo no cocido y también de ladrillo cocido.

Cabe destacar la gran muralla defensiva de Uruk, de unos 9 kilómetros de longitud, cuya construcción se inicia en esta fecha y durará varios siglos.

Con ello, la ciudad se transforma en el primer recinto cerrado del mundo, seguro frente a los ataques guerreros procedentes del exterior.

En la epopeya de Gilgamesh, escrita en el tercer milenio aC, puede leerse: "La muralla -famosa en épocas tardías- fue construida por un héroe (Gilgamesh)."

El sistema decimal egipcio y
tornos para trabajar la madera

Hacia el año 3000 aC, por necesidades de administración del conjunto del país y para poder conocer los importantes recursos económicos, se idea un sistema numérico, de tipo decimal. El sistema funciona con signos especiales para las unidades, decenas, centenas, unidades de mil, decenas de mil, centenas de mil y millones. Para escribir un número se incrementa la cantidad de signos que representa a la unidad; así por ejemplo, el número cuatro se representa por ||||, siendo | el signo del número 1.

Como se puede observar, el signo se repite tantas veces como sea necesario para expresar el número deseado, en unidades, decenas, etc. Pero el sistema tiene el inconveniente de que exige una gran repetición de signos, lo que puede provocar errores de cómputo y pérdidas de tiempo.

Los tornos

Gracias a los tornos, basados en la aplicación del principio del arco, los artesanos del Oriente Medio fabrican piezas de madera torneadas. La madera con la que se va a trabajar es una rama cilíndrica o un tronco delgado. Se le fija por ambos extremos y a su alrededor se enrolla una cuerda, situada exactamente por delante de uno de los puntos de fijación. Los extremos de esa cuerda, que mide más de medio metro, están tensos y atados a los extremos de un palo de madera.

El tornero está sentado delante del torno y con la mano izquierda mueve el palo de madera en sentido oblicuo respecto de la pieza, lo que hace que gire. Con la mano derecha el artesano maneja un punzón metálico; uno de sus pies realiza la función de estribo. Los torneros más diestros logran fabricar más de una docena de piezas por hora.


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