| La llamada
máscara de Agamenón, el rey de Micenas que anunció a su esposa la noticia de la caída
de Troya con un telégrafo de teas |
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El telégrafo de teas
En el año 1184 aC, con la ayuda de una cadena de 9 señales
luminosas, el general griego Agamenón transmitió la noticia de la caída de la ciudad de
Troya a su mujer Clitemnestra.
La longitud de esta línea telegráfica entre Troya, en Asia
Menor, y Argos, en el Peloponeso, se cifra, según distintas fuentes, entre 454 y 800 km.
Dependiendo de su trazado, ambas distancias son posibles. Las
diversas estaciones de teas están
situadas sobre montículos visibles a gran distancia.
Las noticias se transmiten de una estación a otra con la ayuda
de señales de humo, para lo que se queman sustancias que producen una intensa humareda,
como ramas o viejos cabos de barcos untadas con brea y resina.
Esta telegrafía mediante señales de humo se emplea desde hace
tiempo, si bien permite sólo la transmisión de un número limitado de mensajes.
El menhir de 150 t de peso de Kerloas, en la
Bretaña, procede de una cantera situada a unos 2,5 km. Este coloso fue transportado sobre
rodillos hasta el lugar en el que fue erigido. Su transporte fue realizado por un número
de hombres estimado entre 800 y 1000. El Antiguo Testamento menciona también las
construcciones megalíticas. |

Barco egipcio encontrado junto a la
pirámide de Keops. La principal
novedad en la construcción de barcos
es la introducción de la cubierta corrida
Batalla
naval frente a Egipto
Hacia 1227 tiene lugar una de las primeras batallas
navales entre los egipcios y los llamados pueblos del mar, de origen desconocido, así
como con los filisteos, que viven en Palestina y que marchan contra Egipto.
Los egipcios emplean por primera vez navíos de
guerra "regulares" y consiguen así evitar la invasión cerca de la
desembocadura del Nilo.
Inicialmente, utilizan embarcaciones mercantes
transformadas. Los barcos de guerra de quilla plana son más estrechos y mucho más
rápidos que las naves mercantes, poseen un revestimiento en la popa que sirve de
protección y una roda de bronce.
Pueden navegar impulsados por el viento o mediante
remos. Las órdenes de dirección parten inicialmente de la cofa. El velamen muestra como
novedades los cabos que sujetan las velas y los palanquines, que permiten desplazar
lateralmente las perchas de carga.
Los pueblos del mar emplean naves poco redondeadas,
muy angulosas, con rodas perpendiculares, cuyos extremos superiores aparecen adornados con
cabezas de aves. Esas naves son inferiores a las egipcias. |