Tarde de lluvia
plateada,
de gordas gotas
llorosa mañana.
El cielo es monstruoso y negro
es poderoso y da miedo
azota fuerte contra mi pecho.
Nos late rápido el corazón,
nos corre el frío,
se congela la voz.
Pero continúa en pie,
buscando la luz del sol
aquella carroza blanca
entre las nubes ¡pasó!
Se abre el cielo,
se descubre el sol
vuelven a abrazar las flores
el monstruo negro... partió.