Contrapalabra
© Victoria Yegros

Victoria Yegros
|
Creer que era imposible es probable, pero creer que era realidad,
¡NO!
Lo miré fijamente a los ojos y vi pasar todo mi vida en ese
momento. Pensé que era algo así como la muerte o algo extraño, pero me sentí liberada
y, a la vez, paralizada.
Era tan penetrante su mirada que sentía que ningún profesor
revolucionario de matemática podía traspasar esa barrera. Pensaría: ¿Es verdad que soy
así de valiente? ¿Es verdad que en este momento estoy mirándolo?, como cuando mi
profesora habla japonés, pero en el instante estaba falseada, electrochocada, no sé.
Ahí llegaste tú y con un fuerte grito salido de tu boca,
escuché tu espanto y me reí de él.
Cuando te vi aterrorizado supe que no era nada de lo que creía.
Al darme cuenta, "ESO" se había marchado.
Y tú, que te haces el grande, y yo, que me hago la sumisa, para
darnos cuenta de que ¡nada es así! |